| Mario Elgarresta:
“Ejecutivo y Congreso son igual de legÍtimos y representativos”
Entrevista por Alia María Ycaza
Fuente: Revista Cosa
A pocas semanas de instalarse el nuevo gobierno y el Congreso, uno de los consultores políticos más importantes de estos tiempos, Mario Elgarresta, analiza los entretelones de las democracias latinoamericanas, la Asamblea Constituyente y habla sobre la posible polarización entre Ejecutivo y Legislativo.
Hemos conversado formal e informalmente en muchas ocasiones y creo saber, más o menos, cuál es su criterio sobre la política y los últimos resultados electorales en la región, pero nunca lo había entrevistado. Así que lo llamo por teléfono, vive en Miami, me dice que está yendo a visitar un primo con su amigo Carlos Alberto Montaner, se escuchan más voces, quedamos para luego y acordamos nuestra cita. He aquí cómo ve Mario Elgarresta el escenario político de la región después de un año netamente electoral en el que, para él, no hubo mayores sorpresas.
Con el triunfo de Correa en el Ecuador se reafirma la corriente de izquierda que asume el poder en Latinoamérica (LA).
Como consultor político y conocedor de temas de LA, ¿puede hacer un análisis de lo ocurrido en: Venezuela, Brasil, Uruguay, Bolivia y ahora en Ecuador?
Está de moda decir que la izquierda está avanzando en Latinoamérica, pero ¿cuál izquierda? la ultra izquierda de Chávez y Evo o la moderada de Lula o Bachelet. En México y en Colombia triunfó el centro derecha, es decir, que si consideramos los resultados generales, el balance final no es tan de izquierda como nos comentan y tampoco nos sorprende mucho los resultados. Los triunfos de Chávez, Lula, Bachelet y Uribe eran de esperarse. Las sorpresas sólo fueron en México y Ecuador.
El resultado de la elección en cada país es individual, pero en cualquier caso depende, principalmente, de cómo se siente la mayoría del electorado con respecto a los candidatos que representan la izquierda o la derecha en el momento de la elección; y en la ejecución de cada campaña.
¿Cree que es una crisis en la democracia o simplemente la necesidad de los pueblos de ser escuchados?
Aquellos que intentan cambiar la democracia por el llamado socialismo del siglo XXI tienen la necesidad de criticarla. Pero la democracia no es más que una herramienta, que es utilizada por los políticos para gobernar. El problema reside en si los políticos gobiernan bien o mal. Un arma puede ser utilizada para matar o para defenderse, todo depende de cómo se utilice. No puede ser que la democracia fracase en unos países y triunfe en otros, los que fracasan o triunfan son los políticos. Si cambiamos el arma y no a quienes la utilizan los resultados serán los mismos. Las herramientas pueden ser mejoradas, pero continúan siendo quienes las utilizan los principales responsables de los resultados finales.
El fracaso de muchos de los partidos políticos y los políticos en Latinoamérica es una realidad tan palpable, que hasta los ciegos la pueden sentir. Ésta es la razón principal para que una gran mayoría desee un cambio. Cambio de sistema, de políticos, de todo, para ver si en ese cambio, a ellos también les cambia su vida para mejor. Soy un firme creyente en el sistema democrático como el mejor sistema perfectible de gobierno existente, así lo demuestra la historia.
Entonces ¿hace bien León Febres Cordero en renunciar a la diputación, lo que para algunos significa el inicio de su retiro de la vida política?
Ésta, por supuesto, es una decisión muy personal, que León Febres- Cordero ya tomó, en mi opinión creo que se demoró.
Muchos opinan lo que debe hacer Jaime Nebot, sobre el PSC y su más que evidente ruptura política con Febres Cordero. Usted conoce a los dos. Unos dicen que él debería tomar las riendas del partido, otros que debería formar otro, aunque ya hay “UNO”. ¿Qué opina?
Me aprecio de ser amigo de Jaime Nebot y conozco bastante bien su gran obra pública y vida política, por eso sé que hará lo que él estime más conveniente para el país.
Parece que la vía para ser escuchados se da a través de convocatorias a Asambleas Constituyentes, ¿es una vía adecuada o se presta para la manipulación por parte de sectores de extrema izquierda que por otro camino no lograrían representatividad?
Existen varias vías para ser escuchados, una es la consulta popular, el referéndum, la Constituyente, las elecciones… El Ecuador ha tenido 19 constituyentes, lo cual pudiera interpretarse que en 19 ocasiones el pueblo no ha sido escuchado, si es que consideráramos que éste es el camino para ser escuchados.
La otra discusión que pudiéramos tener es qué tipo de Asamblea, de poderes omnímodos o específicos, ¿qué es lo que realmente queremos cambiar? ¿Todo, o lo que creemos que está mal? He ahí el dilema.
El ejemplo de Bolivia es actual, en vez de ser una solución se está convirtiendo en una fuente de división y hasta de polarización.
La verdadera solución está en buscar respuestas a los problemas principales de la gran mayoría del pueblo. Parece ser, por lo que está sucediendo en Bolivia, que ésa no es la situación actual, lo cual demuestra una vez más que las herramientas deben ser utilizadas para beneficio y no perjuicio de los pueblos.
La propuesta del Estatuto Electoral es fundamental en cada uno de estos procesos. ¿El dar mayor acceso a la ciudadanía sin imponer requisitos para ser asambleístas es la solución o un mayor problema?
Creo en la mayor participación ciudadana, en la eliminación de requisitos que le impidan a la inmensa mayoría participar como asambleístas. En otras palabras, dejar realmente que sea el pueblo el que decida a sus representantes en cada momento.
¿El funcionamiento de los Congresos de manera paralela a la Asamblea, es una garantía de gobernabilidad o al contrario, una fuente de enfrentamientos? ¿Cuál es la diferencia con Venezuela?
¿Qué es lo que hace al actual Ejecutivo más legítimo o representativo que al actual Congreso? ¿Acaso no fueron ambos elegidos por los mismos votantes? Por supuesto que sí, en cuyo caso ambos son igual de legítimos y representativos. Una vez más, la respuesta está en qué es lo que se quiere hacer o cambiar, en cualquier caso, lo ideal sería lograrlo con el mínimo de confrontación. Que no se atente contra el bienestar de los ecuatorianos. Todo parece indicar que una Asamblea Constituyente con poderes omnímodos crearía un enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Congreso. Una de las principales diferencias con Venezuela, es que en Venezuela, el Ejecutivo y el Congreso responden a una misma dirección.
Usted conoce profundamente la realidad ecuatoriana, ¿cuál fue el ingrediente político que llevó al poder a Rafael Correa?
Sin lugar a duda alguna, una mejor campaña electoral.
¿Cree que el Presidente Correa se arrepiente hoy de no haber presentado listas de candidatos al Congreso Nacional?
Eso debe contestarlo el Presidente electo, pero creo que no le representa un mayor problema para poder gobernar bien, por lo tanto no creo que tenga de qué arrepentirse.
Una Asamblea de plenos poderes le llevó al poder a Rafael Correa, ¿cree que el pueblo se conforme con lo que pueda realizar una Asamblea light o un Congreso desprestigiado?
Eso de que una Asamblea de plenos poderes lo llevó al poder depende de quién y cómo lo analice; en la primera vuelta, una campaña a favor de la Asamblea Constituyente y contra León Febres-Cordero fue lo que lo llevó a la segunda vuelta. En segundo lugar, si recordamos bien, veremos que los temas de la segunda vuelta fueron mucho más directo al estómago y bolsillo del pueblo; doblar el bono solidario; el de la vivienda; reducir el IVA; disminuir el costo de la electricidad; generar empleos; construir viviendas, etc. Éstos fueron los temas que lo llevaron al poder, conjuntamente con la imagen de cambio que representaba, un político nuevo, joven, capaz, honesto y que, sin lugar a duda alguna, se identificó más con el cambio.
En el 2003 usted pensaba que no es la solución botar a un Presidente y cayó Lucio Gutiérrez por no cumplir sus promesas, ¿puede suceder lo mismo con Correa si no cumple sus promesas?
Continúo pensando que la solución no es botar al Presidente, botar al Congreso, o a la Corte Suprema de Justicia. La solución es gobernar bien, con gente honesta y capaz. El cambiar Presidente ha demostrado que no ha sido la solución a los problemas del pueblo ¿o yo estoy equivocado? No importa el nombre del Presidente.
Existen solamente, en la Constitución, tres razones para cambiarlo y mientras no se cumpla una de esas razones, no lo podemos cambiar inconstitucionalmente. Si no respetamos la Constitución, para qué queremos cambiarla. El que no haya sido respetada en el pasado, como vengo escuchando, no nos da razón alguna para no comenzar a respetarla.
¿Cómo se podría evitar el enfrentamiento entre el Presidente Correa y el nuevo Congreso?.
Cuando el Ejecutivo y el Congreso son de distintas tendencias siempre tendremos distintos niveles de enfrentamiento. Lo importante sería que estos enfrentamientos sean para bien del pueblo y no del Ejecutivo o del Congreso. En eso consiste el sistema de balance de poderes. Ya hemos tenidos malos Ejecutivos y malos Congresos, pero esto no quiere decir que todos los Ejecutivos o Congresos tienen que ser malos. Entonces la mejor manera de evitar un choque que sólo sirva para hacer ruido, es buscando consensos, discutiendo aquello que conviene a todos y llegando a acuerdos.
Calculo el tiempo, tengo suficiente material para la entrevista, pero nuestra charla continúa sobre la política ecuatoriana, su Cuba de antaño, la actual y la que avizora. Todo esto en el marco del ambiente del “Versalles”, uno de los restaurantes de comida cubana más concurridos de la pequeña Habana en la calle 8 de Miami donde prácticamente a diario Mario se reúne con sus amigos a degustar su típico pastel de carne y su clásico “expreso”, yo allí no me pierdo el batido de mamey, éste definitivamente fue un almuerzo diferente con Elgarresta.
Una vez rota la mayoría anti constituyente¨ ¿Cree que se le facilitará las cosas el nuevo mandatario? Hay quienes creen que esa postura - del PSP – podría resultar en un caballo de Troya.
Lo que demuestra el cambio de la mayoría no es otra cosa que el toma y daca de la política tradicional. Ésta es una práctica política en los países donde la ideología es muy flexible, por decir lo menos, hoy podemos estar contra una posición socialista y mañana la podemos apoyar con la misma fuerza. Esto demuestra parte del doble discurso, es malo si esta contra nosotros, pero bueno si esta con nosotros.
Políticamente el resultado de esta mayoría puede ser bueno a corto plazo, pero creo que transmite una mala imagen del nuevo gobierno muy temprano, lo cual es muy malo. |