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¡DEFIENDE LO TUYO! ORGANÍZATE Y RESISTE
Síntesis de la intervención
de Oswaldo Álvarez Paz, en la instalación
del I Encuentro Nacional de ALIANZA POPULAR,
en Caracas,
el 19 de septiembre de 2005-09-16
REAFIRMACIÓN
TEÓRICA Y PRÁCTICA
El 11 de Mayo del presente año,
hace poco más de cuatro meses, iniciamos la construcción
del instrumento político que la liberación nacional
necesita. ALIANZA POPULAR nació deslastrada de toda desviación
electoralista inmediata y así se mantiene. Dijimos entonces
y lo ratificamos ahora, que la verdadera naturaleza del problema
de Venezuela no es electoral sino existencial. Es decir, de principios
y valores que no pueden subastarse en el juego de mayorías
y minorías, mucho menos si el juego no tiene condiciones
de honestidad ni legalidad. No las tenía para el pasado
7 de Agosto, cuando por lo menos ocho de cada diez venezolanos,
cumplieron el más extraordinario acto de resistencia activa
de nuestra historia contemporánea. Tampoco existen ahora.
Aquel día los venezolanos desconocieron la autoridad del
Consejo Nacional Electoral, desacataron los múltiples
llamados a votar y las amenazas del régimen. Rechazaron
los oportunistas o ingenuos llamados de quienes desde la oposición
colaboracionista invitaban a aprovechar “rendijas” para
mantener o conquistar espacios de sobre vivencia para ellos,
dejando en el camino trozos de una dignidad maltrecha, abandonando
la fe de un pueblo que se resiste a perder sus derechos.
FRENTE
A LAS ELECCIONES DE DICIEMBRE
Este pueblo venezolano, intuitivo
y sabio, demostró de nuevo
ser muy superior a quienes lo dirigen, tanto desde el gobierno,
como desde esa llamada oposición partidista, pobre de
espíritu
y millonaria en ambiciones, reducida ahora a su más mínima
expresión. Unos y otros sufrieron una aplastante derrota
popular, aunque las maniobras del oficialismo le permitan unos
cuantos concejales o integrantes parroquiales a quienes postularon
en nombre de viejos y nuevos partidos. Si no había condiciones éticas,
legales y políticas para participar electoralmente en
Agosto pasado, mucho menos las hay hoy. Responsablemente señalamos
como cómodas y engañosas las postulaciones que
se han presentado dentro del plazo que hoy culmina. Son una nueva
ofensa a la buena fe de un pueblo con cultura electoral suficiente
como para saber distinguir lo honrado de la farsa. Ninguno de
los planteamientos hechos por SÚMATE para garantizar unas
ELECCIONES LÍMPIAS ha sido atendido. Lo mismo ha sucedido
con las condiciones exigidas por AP, inmediatamente después
de aquel proceso: Destitución inmediata del CNE en pleno;
la anulación
del Registro Electoral Permanente y la construcción de
otro, transparente y confiable; la revisión integral de
los procesos de identificación y extranjería de
los últimos
tres años –cedulaciones express, nacionalizaciones
al margen de la ley y administración caprichosa de la
entrega de pasaportes- y, finalmente, el aplazamiento de las
elecciones parlamentarias de diciembre hasta que estas condiciones
fueran atendidas. Estos puntos forman parte de la retórica
de esa sedicente oposición. Lo insólito es que
tratándose
de aspectos fundamentales para que la votación no sea
una farsa más, para que se pueda elegir al votar y no
seguir legitimando la voluntad de Chávez de gobernar hasta
que le de la gana, abandonan la lucha centrándola en las
postulaciones de los mismos para la Asamblea y tratando de construir
una falsa unidad, débil y sospechosa, desnudan las miserias
de una clase política descastada y moribunda que no merece
continuar.
Con estas circunstancias, ALIANZA POPULAR ratifica
su posición
de invitar al pueblo a ejercer el derecho de NO VOTAR EN LAS
ELECCIONES DE DICIEMBRE, de rechazar con todas sus fuerzas todo
lo que es inconstitucional, ilegal y probadamente fraudulento.
Este proceso también lo es. Así lo creemos, así lo
denunciamos y en consecuencia actuamos. No somos abstencionistas
profesionales, pero mucho menos colaboracionistas oficiales de
un régimen
que no merece nuestro respeto y al que rechazamos de plano. Lo
patriótico, lo lógico y lo posible habría
sido buscar la perfecta unidad en la lucha por las condiciones
planteadas por SÚMATE, incluido el CNE y el REP y no haber
postulado a nadie hasta que dichos objetivos fuesen alcanzados.
Nosotros, con la frente en alto y conscientes
de la enorme responsabilidad que progresivamente estamos asumiendo,
profundizaremos la lucha por los principios fundamentales del
estado democrático,
por la dignidad de la persona humana, la perfectibilidad de la
sociedad civil y la justicia social como instrumento para alcanzar
el bien común.
LA VENEZUELA DE HOY
Sin pretender hacer
diagnósticos
sobre males conocidos de sobra, diremos que nuestro país
esta hoy bastante peor que como estaba hace cuatro meses largos,
cuando AP se fundó. Ninguno de sus problemas fundamentales
está resuelto, ni en vías de solución. Todos
se han agravado con una velocidad vertiginosa y a los ya existentes,
se agregan otros tan dañinos o aún más que
los anteriores. El hecho cierto es que el espacio para la vigencia
de las libertades básicas, se reduce. La libertad esencial,
la de expresión, la de trabajo y empresa, los derechos
de propiedad, la familia y la educación, la vivienda,
la seguridad de las personas y de los bienes y, como si todo
eso fuera poco, el castro-chavismo comunista, la subversión,
el terrorismo y el narcotráfico se apoderan de la vida
venezolana, de sus instituciones públicas y de no pocas
privadas con tendencia a delinquir por acción u por omisión,
afectando severamente tanto la soberanía nacional como
la integridad territorial de la República. Estamos invadidos
por todos esos factores que hoy ejercen influencia determinante
en la orientación
nacional e internacional del país.
El gobierno de Estados
Unidos acaba de descertificar las actuaciones del gobierno venezolano
en la lucha contra el narcotráfico. En el Informe Anual
correspondiente, tal condición solo fue alcanzada por
Venezuela y Birmania, cuyos gobiernos pasan a formar parte de
la lista negra que en el mundo existe para calificar a quienes
no colaboran efectivamente contra el trafico ilegal de drogas.
Se trata de un importante dato adicional a la ruptura de relaciones
entre ambos gobiernos en materia militar, la salida de los oficiales
norteamericanos de Venezuela y al posterior desconocimiento unilateral
de los acuerdos de colaboración
contra el narcotráfico y la expulsión de la DEA
de territorio venezolano.
Nada, de todo ello, es casual. Tanto éstas
como las otras conocidas actuaciones del régimen en el
plano internacional, además de la escalada de confrontación
con el gobierno de Estados Unidos, demuestran que Hugo Chávez
es un peón más en el tablero geopolítico
mundial que manejan centros de poder que lo dominan, condicionan
y dirigen. Peón importante. Importantísimo, gracias
a la hemorragia de petrodólares que maneja sin recato
ni honestidad, pero peón al fin. Traiciona a la nación
venezolana en nombre de una revolución castro-comunista
que Venezuela rechaza, pero quieren imponerla a sangre y fuego,
aquí y
en el resto del continente y parte del mundo. El comunismo internacional
pareciera resurgir sin necesidad del apoyo político y
económico
de la desaparecida Unión Soviética. Fidel Castro,
veterano y zorruno, audaz y manipulador, después de una
larga ausencia en el plano operacional del continente, descubre
lo importante que pueden ser el petróleo y las drogas
ilegales, los petrodólares y el narcotráfico, en
la problemática
social y económica internas y externas de cada país
de esta parte del mundo. Los comunistas del continente se reagrupan,
con mejor y más oportuno respaldo que el recibido, en
su tiempo, de los soviéticos, renace el sueño del
asalto al poder, sin descartar la lucha armada, ni la subversión
y el terrorismo como instrumentos. En fin, convalidan cualquier
método de lucha para alcanzar sus fines. Hoy denunciamos
formalmente la identidad ideológica y política
de Hugo Chávez con estos propósitos, la construcción
del eje perverso La Habana-Caracas, la alianza con el narcotráfico
y la desviación criminal de recursos de los venezolanos
para financiar grupos subversivos del continente. Por ello y
para ello, se destruyen nuestras fuerzas armadas regulares y
se pone en manos del G-2 cubano la seguridad y defensa de la
nación,
desde la reorganización de las policías y los cuerpos
de seguridad del estado, hasta la orientación de las política
militar y legislativa, así como la identificación
de los venezolanos.
Este país ha tenido presidentes buenos,
regulares y malos. Honrados y ladronzazos. Pero, nunca jamás
había estado presidido por alguien que desarrollara una
relación de sumisión, obediencia y entrega como
la existente entre Hugo Chávez y Fidel Castro, hermano,
maestro y ejemplo a seguir, de acuerdo a las propias palabras
del traidor. Ambos son el peligro mayor para la estabilidad democrática
del continente y, en especial, para el hermano pueblo de Colombia
que, con su gobierno a la cabeza, resiste y lucha en nombre de
la libertad. La situación es mucho más grave de
lo que parece. Amerita la intervención de organismos multilaterales
y organizaciones especializadas antes de que sea demasiado tarde.
Si ningún país puede, por si solo, derrotar al
narcotráfico,
a la internacional de la droga, difícilmente podrá hacerlo
un pueblo sometido a un régimen gravemente sospechoso
de participar en el tráfico de drogas, armas y en el financiamiento
a la subversión. El mundo entero nos observa estupefacto.
Es tiempo de reaccionar.
LA PROPIEDAD Y LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Si la soberanía, la integridad y la seguridad de las personas
y de los bienes están interferidas severamente por el
régimen,
también lo están los derechos de propiedad y la
libertad misma. El cerco se cierra provocando el ahogo del aparato
productivo privado, la confiscación de empresas rurales
y urbanas y las intervenciones caprichosas y arbitrarias de los
medios de comunicación.
Criminalizada toda disidencia gracias al marco legal que ilegalmente
se construye y confiscados igualmente los dólares de la
nación, este régimen, dueño y señor
del dinero y del crédito se siente en condiciones de doblegar
a todos y controlar hasta el alma del último venezolano.
Tenemos que organizarnos y resistir en defensa de lo nuestro.
El sacrificio de los muertos, torturados, presos
y perseguidos de estos años no se perderá. Tampoco los testimonios
de la Gente del Petróleo, ni de los militares disidentes
o los policías metropolitanos. Pero, para todo ello y
mucho más, tenemos que defender lo nuestro, cada uno lo
suyo, y resistir organizadamente hasta que le pongamos punto
final a la vergonzosa realidad que soportamos.
LOS PARTIDOS COMO
PROBLEMA
Es cierto que los partidos son a la democracia
como las quebradas a los ríos. Si desaparecen o si disminuyen
en forma sensible, los ríos mueren progresivamente. Esto
ha sido particularmente cierto en Venezuela. Es lamentable y
triste, pero real. Los actuales partidos políticos del
gobierno y de la oposición
colaboracionista, viejos y nuevos, tradicionales o especulativos,
con raíces ideológicas o simplemente logreras,
no han mejorado en nada durante, al menos, las dos últimas
décadas. No han servido para nada útil. Unos por
incompetentes y corrompidos, otros por vacilantes y lacayos de
quienes económicamente los han mantenido o mantienen.
No han querido corregir el rumbo, renunciaron al contenido ético
que debe tener la política, disfrutaron hasta del derrumbe
del sistema y ahora, esos “no” chavistas, se niegan
a enfrentar radicalmente la amenaza comunista que vive entre
nosotros. Mantener la confianza del pueblo en estos partidos,
es perder el tiempo y la esperanza de un mañana mejor.
No tienen coraje para enfrentar a Chávez en ningún
terreno y si llegaran a hacerlo, no serán factores de
la transformación
social, económica y política que Venezuela necesita.
En manos de ellos aumentará el resentimiento y el rencor
de los más pobres. Hoy, reiteramos ante el país
y el mundo, que nos consideramos parte importante de millones
de venezolanos que no son, ni actúan, como esos políticos
y empresarios que compiten como perros hambrientos por las migajas
que el régimen castro-chavista les pueda dar. Los demagogos
de todos los pelajes seguirán estimulando el odio social
que alimenta los procesos revolucionarios y, distraídos
todos, se multiplicarán la represión política
y las quiebras empresariales.
Venezuela puede tener un gran futuro.
Tenemos la obligación de rehacerla sobre bases distintas
y mejores que las actuales. El gran obstáculo es la política
con “p” minúscula. La politiquería
partidista del pasado reciente y del presente. Lo digo con la
mayor sinceridad y preocupación. YA NO HAY PARTIDO EN
EL CUAL CONFIAR. Por no haber querido evitarlo, esos partidos
han ido de concesión
en concesión y, en menos de tres meses, Venezuela será entregada
al destino cierto de unas elecciones con resultados cantados
de antemano. Otro fracaso previsible y evitable. ¿Habrá alguien
que después de diciembre siga confiando en estos partidos?
ALIANZA POPULAR, en cumplimiento de claras disposiciones constitucionales
y legales, apegada a su concepción ética de la
política
y de la vida y como acto de legítima resistencia frente
al régimen, invita nuevamente a todos los venezolanos
a NO VOTAR el próximo 4 de diciembre, a no contribuir
a legitimarlo ni a prolongar la agonía que quienes desaparecerán
sin remedio.
ALGUNAS CONCLUSIONES
ORGANIZACIÓN Y RESISTENCIA
Alianza Popular ha sido fiel a sus propósitos originarios.
Deslastrados de toda actividad electoralista inmediata, trabajamos
para que el régimen dure lo menos posible y nos organizamos
para contribuir de manera eficiente en la construcción
de la nueva República. Hemos resistido con dignidad. No
andamos a la zaga de Hugo Chávez. Jamás le haremos
el juego. Ni él, ni Fidel Castro, nos marcan la pauta.
Denunciamos y denunciaremos dentro y fuera del país toda
la perversidad criminal de esa alianza diabólica. En estos
meses hemos recorrido buena parte del país. Nos organizamos
para combatir en todos los estados, municipios, parroquias y
centros de actividad de los venezolanos. Pronto estaremos en
todo el territorio nacional debidamente estructurados. Doce estados
pueden dar fe del trabajo cumplido. INVITAMOS A QUE NOS AYUDEN
Y ACOMPAÑEN A ORGANIZAR
LA RESISTENCIA..
Repitiendo cosas dichas, la resistencia es una
actitud cargada de dignidad y ética. Básicamente
personal. Tenemos muchas cosas que defender personal y colectivamente.
Vamos a hacerlo con el coraje indispensable. Así como
en nuestra vida privada distinguimos lo bueno de lo malo, lo
permisible de lo que no lo es, lo aceptable de lo inaceptable,
lo legal de lo ilegal y eso lo aplicamos a la vida familiar,
al trabajo y con relación a los amigos, así debemos
de hacerlo frente al régimen. No aceptemos lo probadamente
inconstitucional, ilegal o probadamente tramposo y fraudulento.
Organicemos ese sentimiento y esa actitud. Cada uno en su puesto,
en su familia, en su trabajo, en la empresa, en el aula, en la
ciudad o en el campo debe constituir un núcleo básico
de cinco personas para la resistencia. Yo estoy seguro de que
cada uno de ustedes puede alcanzar esa meta en menos de una semana
y multiplicar los efectos de esa actitud básica creando
corrientes de opinión tan fuertes
que, más temprano que tarde, esta gente tenga que marcharse
o mantenerse a sangre y fuego, cambiando radical y dramáticamente
la naturaleza de la lucha.
Las tareas e instrucciones concretas
se irán conociendo poco a poco. De particular importancia
será enfrentar a los bárbaros en su empeño
por controlar los servicios de salud y, en especial, la arremetida
en marcha en contra de la educación privada para ahogarla
y dejarle el camino abierto al estado docente propio de las mentalidades
totalitarias.
Estas estructuras serán formidables instrumentos
en la lucha contra el presidencialismo y el centralismo. En la
nueva República la capacidad de decisión y los
recursos del poder nacional estarán lo más cerca
posible del ciudadano común y sus problemas. Trabajaremos
para fortalecer los gobiernos locales y municipalizar la vida
pública. Así podrán
abrirse canales de participación efectiva para todos y
estaremos en condiciones de defender lo nuestro con la eficacia
que los tiempos reclaman.
DEFIENDE LO TUYO
Compatriotas, en esta
hora tan difícil,
cada uno debe defender lo suyo y todos juntos, lo nuestro. Defender
la patria, nuestra fe, a nuestras familias, nuestras propiedades
y todos y cada uno de nuestros derechos es un imperativo categórico
para quienes creemos en el valor de lo espiritual, en la libertad
de trabajo y de empresa, convencidos de que la mejor política
social es una economía que funcione. Estamos y estaremos
al servicio de los hombres y mujeres de trabajo, de quienes no
dependen, ni viven, de la política ni de los políticos
y no quieren vivir del gobierno, como mendigos menores o mayores,
sino de su esfuerzo individual y colectivo, personal y comunitario.
Este régimen es el mayor problema del ciudadano común
de Venezuela. Vamos a resolverlo lo más pronto que podamos.
Para ello solo hay un camino. NADA DE PARTIDOS COMO LOS ACTUALES.
Construyamos un gran MOVIMIENTO NACIONAL, corajudo y enérgico,
capaz de convertirse en esperanza real, en espada y en escudo
de los legítimos intereses de todos los habitantes de
esta tierra y de liberar a Venezuela de los poderes extranjeros
que hoy la dominan, de los complejos ideologizados que la amenazan,
de los partidos que la gobiernan, del militarismo ramplón
que se impone, del partido más grande o más hábil
o del sector económico o social mas poderoso. Un gran
movimiento que rechace las insolencias del régimen y sepa
responder proporcionalmente sus agresiones. Con objetivos claros
y la decisión
de alcanzar un destino superior.
Sin ser pretenciosos ni exagerados,
diremos que ese movimiento ya existe. Es mucho mayor que las
todavía
incipientes estructuras operativas de nuestra ALIANZA POPULAR.
Pero, contra todas las persecuciones y amenazas, venciendo obstáculos
y dificultades, pasando por encima de la conspiración
del silencio a que nos someten algunos, ese movimiento avanza
en toda Venezuela y crece de manera impresionante.
Vamos a triunfar.
Y SERÁ PRONTO. Los que no lo quieran creer, al menos que
no estorben. Los cautos, los prudentes, los calculadores, normalmente
se equivocan frente a las grandes realidades históricas.
Mejor dicho, se equivocan siempre. Los pueblos no se mueven motivados
por el pasado ni por agradecimiento. Se mueven por la esperanza
de un mañana mejor. Los invitamos a caminar con nosotros.
Rompamos con esta cierta actitud melancólica y triste
de quienes solo pueden pensar en elecciones. Vamos a liberar
a Venezuela del rencor y del miedo. La liberación de la
patria es una tarea común. La gran unidad, es la alianza
que, más
allá de inmediatismos y actitudes logreras, se abra a
las nuevas generaciones como esas llanuras inmensas que solo
tienen como tranquero el horizonte.
¡VIVA LA LIBERTAD,
VIVA LA DEMOCRACIA VIVA VENEZUELA! Caracas,
19 septiembre 2005
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